La semilla del mundo

Comunicación Audiovisual UFV ··· Mirada 21 / Logosfera

LA SEMILLA DEL MUNDO

Fumar relaja. Es una cuestión bien difícil de explicar en ocasiones pero muy sencilla de entender para quien lo hace. Y sí; es además cosa tonta; un acto que apenas va más allá de lo estético, de lo somático e incluso de la pose con uno mismo. Y también te jode los pulmones, claro. Pero relaja; vaya si lo hace. Y comienzo este artículo inaugural para mi portafolio con esa afirmación porque realmente este año 2017, que ya roza su fin, ha sido uno de esos periodos de tiempo en los que he aprendido demasiadas cosas y ello me obliga casi a irme a lo más básico, de alguna manera. Doce meses atrás mi situación vital era radicalmente distinta a la actual y hoy me veo inmerso en el mundo de lo académico con todo lo que ello conlleva. Y a pesar de las cientos de conclusiones de todo tipo que han aparecido dentro de mi ser a lo largo y ancho de la suma de los meses y más allá de cada uno de los elementos que me han hecho crecer, no puedo sino asegurar que aún es muy poco lo que creo saber sobre la vida.

 

Me doy cuenta de que el amor sigue siendo un misterio que se desvela lento como un striptease bien ejecutado, pero que aún así mantiene esas siempre repentinas y pasionales llamaradas que arrancan sin aviso y menos aún misericordia. Me doy cuenta de que gran parte del secreto de la amistad se encuentra en escuchar y en la profundidad de los abrazos. Me doy cuenta de que la familia es una historia que muy probablemente todavía (y salvo catástrofe) continuará cuando no estemos. Me doy cuenta de que la política se hace en las aulas, en la calle, en el trabajo; que la televisión, los teléfonos, las pantallas, son tan solo lugares en los que reflejar ciertos espejos. Me doy cuenta de lo urgente que es divertirse y no dejar de invertir esfuerzo en que la reinvención de uno mismo sea un menester indestructible. Me percato de que la soledad es un monólogo con treguas si no tratas de aplacar tu propia voz a base de ignorar y de un montón de ruido. Ahora veo que la ambición si tiene objetivos sin vocación de ser compartidos, es un absurdo; y que la bondad nada tiene que ver con la ideología, pero que ciertas creencias están verdaderamente condenadas a vivir muy separadas de la auténtica realidad de las personas, lo que las aleja mucho de ser buenas.

 

Entiendo ya un poco mejor esa forma de mirar que tiene Audrey Tautou.

Y que fumar relaja. Que fumar relaja mucho.

 

El 2018 se presenta como un nuevo capítulo del que está empezando a ser un libro fascinante. Y ya no se trata de los mundos pasados y tampoco de los posibles. Todo es acerca del que es y de qué podemos hacer respecto al mismo.

 

Bienvenidas. Bienvenidos.

 

26 de diciembre 2017